viernes, junio 14, 2013

Sobre tres objetos, uno de los cuales es el psicoanalítico


Entre clase y clase, inicio este apunte que pretende servir para orientarnos en nuestro trabajo de análisis de los discursos en Teoría Literaria III. Creo que la diferencia entre tres objetos –que puede ser inferida del Seminario 10 de Lacan llamado La angustia– tiene un potencial hermenéutico muy importante.




Este apunte es también el adelanto de un modelo de análisis de los discursos de la cultura que el grupo GEPSIDIC está pronto a publicar. Dentro de él, la diferencia entre los tres objetos es, aunque importante, un aspecto dentro de un desarrollo mayor.

Todo parte de una polémica en la que Lacan interviene entre Levi-Strauss y Sartre. El etnólogo afirma, contra el filósofo, que lo que llaman razón analítica y razón dialéctica no son diferentes sino incluso complementarios. En el interregno de ellas, Lacan introduce la razón psicoanalítica cuyos tres tiempos son:
  1. Hay el mundo.
  2. La escena del mundo: la historia.
  3. La escena sobre la escena.
El objeto a, el objeto psicoanalítico se ubica entre la escena del mundo y la escena sobre la escena. Si utilizamos estos tres tiempos para analizar un discurso, dicho objeto es descriptible como una ausencia que se manifiesta, sin embargo, en el modo en el que todos los elementos de un discurso indican algo que no se presenta. Con este procedimiento suscita una intriga en el destinatario.

El ejemplo ad hoc es el cuadro de Magritte llamado La condición humana 3. De esto ya he desarrollado un esbozo en otra entrada. Lo que me interesa ahora es distinguirlo del objeto epistemológico y del objeto cosmológico. Este es el que se inscribe dentro de un universo de sentido regido por lo que Lacan llama cosmismo, y que se puede describir como aquel que está basado en una confianza (sincera o cínica) depositada en la potencia armonizadora de la analogía. Para el cosmismo hay, así, una continuidad entre los ríos, las montañas, los hombres, sus actos, otra vez la naturaleza en cualquiera de sus eclosionantes formas y etc.

El objeto cosmológico sería el que tiene su lugar en ese universo de sentido que no alberga ningún vacío.

Por su parte, el objeto epistemológico es el objeto construido por el significante. Es el que se delimita a partir del uso de las categorías que le permiten un lugar en el conocimiento humano. Podríamos decir que el objeto epistemológico es un particular regulado por un concepto general. (Y de esto también he discurrido en una antigua entrada). Es el que la mirada científica construye como su objeto de estudio y con afanes generalizadores. 

Tenemos, entonces, el objeto epistemológico construido por el significante y escindido del objeto cosmológico propio de un campo de  sentido mágico y, entre los dos, el objeto a

Tengo la impresión de que esta distinción es una herramienta que permitirá avanzar en el análisis de los discursos más allá de una interpretación de sentido.

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